Las Elecciones Municipales han sido convocadas para el 14 de Julio de 2013

domingo, 13 de enero de 2013

El debate nacional y la necesidad de un debate descentralizado


Por Carlos Romero M., 12/01/2013

En 1890 Luis López Méndez escribió: “En la federación venezolana las cuestiones nacionales absorben toda la atención pública, mientras que los Estados vegetan en una vida oscura, sin iniciativa, juguetes de sus propias disensiones o instrumentos dóciles del poder general, que es quien los alimenta política y económicamente.”[1]

Han pasado más de 100 años y hoy los estados siguen siendo instrumentos dóciles del poder general, pues siguen alimentándose política y económicamente del poder central.  Por mucho que queramos destacar los logros de la descentralización que experimentó Venezuela luego de 1988, esos 11 años hasta 1999 fueron cortos para que el ciudadano experimentara el valor de la descentralización, para mejorar ese proceso político de acercar las decisiones a los ciudadanos y para profundizar un diseño de Estado mucho más Federal.

Luis López Méndez en ocasión de comentar la propuesta de José Gil Fortul de una Constitución radicalmente federalista, advertía que aún faltaba mucho tiempo para llegar a su planteamiento definitivo[2]; hago esta cita, porque sin duda, la tarea por definir nuestro federalismo sigue pendiente. Los hechos recientes demuestran que no comprendemos el diseño de la descentralización y menos del federalismo.

Las elecciones municipales anunciadas, más no convocadas oficialmente, para el mes de mayo 2013, permiten que el país abra el necesario debate sobre el rol del Municipio como actor esencial en el proceso de descentralización y en el diseño Federal que la Constitución plantea.  La decisión del Tribunal Supremo de Justicia del 9 de enero de 2013 no debe absorber toda la atención pública, es urgente que se abra un debate plural desde lo local sobre el rol del municipio en la descentralización y en el diseño Federal que propone la Constitución.

La defensa de la Constitución pasa por presentar una propuesta que ante la organización comunal destaque al Municipio como la instancia política más inmediata al ciudadano, y desde donde el Buen Gobierno pueda aliarse a la participación ciudadana real y efectiva, libre y democrática, para construir ciudadanía y con ella alimentar el espíritu de la Democracia, en un diseño descentralizado, que profundice nuestros rasgos federales.

Está claro que el futuro político inmediato del país está atado al ciclo biológico del Presidente, pero ello no debe justificar la omisión de un debate político que debe ser cívico, descentralizado, público e incluyente, hoy más que nunca el país reclama que desde la base de la organización social los ciudadanos se activen en defensa de la Constitución, de la Democracia y de la República, a tal fin la elección Municipal puede ser la puerta de entrada y el contenido para recorrer el camino de ese debate cívico.

El debate debe ser descentralizado porque ya el oficialismo ha abierto procesos políticos locales y regionales que no pueden atenderse desde Caracas, es decir desde la jerarquía política centralizada, por ejemplo los Consejos Legislativos Regionales de los estados Aragua[3], Táchira[4] y Carabobo[5], ya han anunciado expresamente la voluntad política de realizar transformaciones legales para adecuar las leyes estadales a la nueva realidad política, incluso en Aragua se retoma la tarea de reformar la Constitución Estadal, ya previamente el Táchira y Carabobo han adecuado su Constitución local al marco constitucional de 1999, más no lo han hecho con respecto al diseño Comunal.  Recordemos que una ley estadal puede modificar la división política territorial de los Municipios, por lo tanto desde el parlamento regional podrían formalizar las Comunas como división política de los Municipios.

En este sentido, por ejemplo, el Gobernador del estado Anzoátegui, ha anunciado que entre las acciones de sus primeros 100 días está la creación de 1 comuna en cada municipio del estado, incluso ha pensado en unir la jurisdicción del municipio Sotillo con la que corresponde al municipio Bolívar.[6]  Precisamente, desde el municipio Sotillo del estado Anzoátegui, el presidente del Concejo Municipal anuncia que impulsará los parlamentos comunales.[7]

Estas noticias advierten que el Estado Comunal también tendrá como fuente para su conformación las instituciones regionales y locales, que precisamente exigen de un debate descentralizado, por la diversidad que implica la pluralidad de estados y municipios. 

Un debate nacional debe permitir consensos marcos sobre la descentralización y sobre nuestro diseño federal, y las elecciones municipales, debe facilitar el debate político descentralizado e incluyente sobre el rol del municipio en el diseño del estado Federal y Descentralizado que propone la Constitución, con propuestas que sean una real alternativa frente al producto clientelar llamado “comunas”.



[1] LOPEZ MENDEZ, Luis. Obras Completas. Política y Literatura.  Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses. 104. Caracas 1992. P. 109

[2] Idem. P.111

[3] EL ARAGUEÑO. Adecuaremos la Constitución de Aragua a los nuevos tiempos.  27/12/2012.  Recuperado el 3 de enero de 2013 en línea: http://www.elaragueno.com.ve/region/articulo/24429/adecuaremos-la-constitucion-de-aragua-a-los-nuevos-tiempos

[5] EL UNIVERSAL. Legislativo en Valencia propone cambiar la Constitución Regional. 07/01/2013. En línea:http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/130107/legislativo-en-valencia-propone-cambiar-la-constitucion-regional

[6] Nueva Prensa. Preven conformar 25 comunas en Anzoategui. 10-1-2013. En línea:http://www.nuevaprensa.web.ve/npo/noticias/14733-preven-conformar-25-comunas-en-anzoategui-para-abril

[7]Mundo Oriental. Concejales impulsaran parlamento Comunal en Sotillo. 11 de enero 2013. En línea:http://www.mundo-oriental.com.ve/Det.aspx?Id=11469

Carlos Romero M., es un colaborador de este Blog

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Mis preguntas a #LuisaEstela


Por Ana Black, 09/01/2013

Buenas tardes, señora Magistrada mire, usted sabe que yo padezco de un mal que ahora llaman Síndrome de Atención Deficiente y que cuando yo era niña, y sobre todo adolescente -un par de años atrás- cada día se le ponía un nombre diferente; a veces era “¡Esta niña me va a volver looocaaa!”, otras era “¡Señor, dame fuerzas para cargar esta cruz!” y la mayoría de las veces era “¿Cómo que se te olvidó, niña, si te lo acabo de decir?”. Entonces no había ni pastillas reguladoras ni fe en los sicólogos así es que, si me entiende bien, no me curé, y me vi obligada a aprender a vivir con esto cuando mi mamá se dio cuenta de que esa cruz no tenía compón. O sea, señora Magistrada #LuisaEstela, que me distraigo con gran facilidad y tengo poca retentiva. Se lo cuento porque, después de ver su pronunciamiento sobre el caso de la postergación de la toma de posesión del Presidente Hugo Chávez, siento que me quedaron algunas lagunas, no sé si achacárselo al síndrome comotal o a mi profundo desconocimiento del argot leguleyo revolucionario pero, si me lo permite, le voy a hacer unas preguntitas con la ilusión de que tenga a bien darme un poco de luz, aunque sea una ñinguitica así. Le voy a dar las gracias de antemano no vaya a ser que después se me olvide. Gracias señora Magistrada.

Voy a empezar con lo de la falta pues quedé en permanente y absoluta ausencia de comprensión en este tema. El DRAE define Falta como “Ausencia de una persona de algún sitio” ¿Entendí mal o para usted aunque el Presidente no está desde hace más de un mes, no hay falta. ¿Podría usted brindarnos su definición de "falta"?

¿Si el Presidente no va a estar, los invitados internacionales vienen a la falta de toma de posesión?

En términos prácticos ¿Cuando pase lista a mis alumnos, a los que no asistan les pongo "No vino pero no faltó" o al revés?

¿En universidades, oficinas y ministerios podrán darse casos como éstos?

–¿Quién faltó hoy? -Nadie profe, aunque Morales, Chávez y Cabello no vinieron.

–Chica ¿llamamos a casa del jefe a ver cómo sigue? Hace un mes que no sabemos de él y esto se está cayendo. -¿Y pa qué? Algún día aparecerá.

–Es verdad que hace más de un mes que no vengo al trabajo pero eso no significa ¡por mandato constitucional! que yo haya faltado.

–¿Trajo la constancia médica que justifique su ausencia del trabajo durante todo un mes? –Ese es un trámite que gracias a #LuisaEstela ya no es necesario. Yo no falté, estaba enferma y ya.

En otro orden de ideas pero en el mismo tema ¿Cuándo usted toma como ejemplo de presidentes que se han juramentado en países extranjeros a dos gringos (para decirlo en términos revolucionarios que nos acerquen) quiere decir que a la Revolución ahora le está pareciendo bueno el Imperio como para que sus casos creen jurisprudencia en Venezuela o fue tan sólo un desliz?

¿Usted cree que ser rico es malo?

Usted dijo que con esa decisión están preservando los derechos humanos del Presidente pero ¿y los derechos de todos los venezolanos que fueron defraudados con la promesa de un presidente vivito y coleando y ahora se topan con un mandatario que si sí que si no? ¿Usted no cree que se deben sentir burlados, humillados, usados después de este patético y engañoso juego con la salud de su líder?

¿Y los derechos humanos de todos los venezolanos que no tienen trabajo, que han sido despojados de sus propiedades, de su libertad, de la vida de sus hijos? ¿Ah?

¿Y mientras el Presidente ejerce su derecho humano a estar enfermo quién pone orden en Venezuela?

¿Por qué cuando preguntamos por la salud del Presidente Chávez responden con el cuento del 11 de abril? ¿Por qué gritan e insultan?

¿Ahorita en este instante #QuiénGobiernaEnVenezuela Señora Magistrada?

¿#QuiénGobiernaVenezuela mientras el oficialismo hace maromas para ocultarle al país grandes verdades y se esmoñan por ver cómo se quedan con el coroto?

¿La enfermedad del Presidente le ha estado sobreviniendo durante estos últimos 18 meses?

¿No le parece que después de esta burla atroz y ruin, nunca más podrá el oficialismo hablar de manipulación de la enfermedad del Presidente?

¿Usted de verdad cree que esa interpretación de la Constitución tan a ritmo de reguetón honra al TSJ? ¿Deverdaíta lo cree?

Y por último, Magistrada #DóndEstáChávez?

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sábado, 12 de enero de 2013

El Golpe Constitucional, 10E


Editorial de Apertura Opina 12 de enero de 2013

El 10E se completó para todos los efectos un golpe constitucional, es posible que algunas personas duden de ésta afirmación, y como no somos especialistas en temas constitucionales ni jurídicos no intentaremos demostrarla desde ese ángulo, simplemente recurriremos a la lógica y a la vivencia práctica.

El grupo oficialista utilizó los siguientes argumentos para adelantar y defender su posición.

1     1-  El presidente está en funciones, con un permiso médico.
       2-    La prórroga del permiso médico es por una situación sobrevenida, es decir sorpresiva o inesperada..
       3-    Cómo está en funciones pero no puede asistir a su toma de posesión y es relecto entonces la juramentación es un trámite.
       4- Como es un trámite entonces el tren ejecutivo continúa, pues fue nombrado por el presidente, con el fin de garantizar la continuidad administrativa.

Eso fue lo que ratificó el TSJ agregando además que:
a.    La ausencia temporal la califica el presidente.
b.    Como no está calificada la ausencia temporal entonces no se requiere una junta médica que evalúe la condición del presidente.
Nos preguntamos y le proponemos al amable lector los siguientes interrogantes:
1-    ¿Es posible que alguien en terapia intensiva ejecute su trabajo? Es decir esté en funciones de su trabajo.
Nosotros creemos que no, un no rotundo. Al estar en terapia intensiva se reciben medicamentos y drogas que impiden toda actividad física y por supuesto intelectual, más con la enfermedad diagnosticada al presidente. Luego entonces no es posible que esté en funciones.

2-    ¿Es sobrevenida la condición actual del presidente?
El presidente nos anunció hace año y medio que tenía cáncer, desde entonces hubo anuncios alternativos de estar curado y reincidencia y tres operaciones más tratamiento de radio y quimioterapia, por último una cuarta operación, por lo tanto no hay sorpresa que luego de este tránsito se presenten las actuales condiciones. Si se nos hubiera informado del pronóstico la situación actual sería una de las más probables.

El gobierno ha manipulado la información para mantenernos desinformados, pero eso no puede durar para siempre.

De modo que la segunda afirmación del gobierno tampoco es sustentable.

Todos los que hemos tenido familiares enfermos de cáncer sabemos lo que significa la terapia intensiva en esta enfermedad. La experiencia nos enseña.

Si las dos premisas que sustentan las argumentaciones del gobierno son falsas toda la construcción jurídica que soportan se cae.

La afirmación y sentencia de que el presidente califica la falta temporal no la hemos encontrado en ninguna parte de la Constitución, sin embargo reconociendo de nuevo que lo jurídico no es nuestro campo, le proponemos al amable lector que se imagine llevando a su empleador un permiso médico firmado por él mismo, eso es lo que la sala constitucional decidió, (las minúsculas es expreso), habrá que acatarlo, pero sin compartirlo. Siempre recordando los artículos 333 y 334 de la Carta Magna.

El mayor esfuerzo del gobierno está dirigido a evitar el inicio del conteo de la ausencia temporal. Creemos que esta es la causa que los obliga a montar el parapeto jurídico al que nos ha tocado asistir. Que eso destruya la institucionalidad de la Constitución, no les ha importado. Que pudiera conducir a graves riesgos, tampoco. Que retrasa decisiones cruciales y cuya resultante, por su atraso, va a afectar negativamente a la población, ni les pasa por la cabeza.

Pudiera pensarse que todo esto obedece a razones electorales, necesitan construir la imagen de Maduro como líder nacional, para garantizar un triunfo electoral, además si Maduro está en control de todo el aparato del estado lo puede usar en su beneficio, tal como lo hizo Chávez, en una campaña. Pareciera que en este momento no tienen garantizado el triunfo.

Del razonamiento anterior se desprende que a los sectores de la Alternativa Democrática deben iniciar las siguientes actividades:
1      1-   Construir un estado de conciencia ciudadana sobre:
          a-    Violación de la Constitución.
          b-    Inicio de un gobierno inconstitucional.
          c-    Maduro como violador de la Constitución.
         d-    No existencia de separación de poderes.
         e-    Desatención de los problemas primordiales de la población.
          f-     Falta de idoneidad de los magistrados del TSJ.

   2-    Motivar, incitar y promover pronunciamientos sobre el Golpe de Estado Constitucional     por parte de Asambleas de Ciudadanos, Consejos Comunales, Asociaciones Civiles y Movimientos Sociales.
  3-    Prepararse para unas elecciones nacionales presionando para que se mejoren  condiciones electorales.
  4-    No perder de vista las elecciones locales para la elección de Alcaldes y Concejos Municipales que tienen fecha para el 16 de Mayo de 2013

La Defensa de la Democracia, de los Derechos Constitucionales y de las Libertades Ciudadanas es una tarea de todo ciudadano, que conlleva la interacción, la organización y la acción política directa.

viernes, 11 de enero de 2013

La agonía del Comandante


Por María Jimena Duzán, 05/01/2013

Hace dos años, cuando el presidente Chávez le anunció al mundo que tenía un cáncer en un sitio que él nunca quiso revelar, la revista SEMANA me envió a Caracas por unos días a que hiciera un reportaje para medir cuán enfermo estaba el comandante y si le iba a alcanzar la vida para hacer la campaña que tenía por delante, y conseguir su ansiada reelección.

Los antichavistas con los que hablé insistían una y otra vez en que Chávez no estaba enfermo y que todo era un ardid para salir de la escena un tiempo y volver renovado, estrategia que, según ellos, era imbatible. A pesar de que lo vieron (lo vimos) bastante deteriorado a su llegada a Caracas luego de su primera intervención quirúrgica proveniente de Cuba y de que personas tan allegadas a él como José Vicente Rangel le confirmaron a la revista SEMANA que Chávez tenía una “chamba grande en su estómago”, la oposición por mucho tiempo siguió pensando que la enfermedad del comandante no era más que una “comedia”, como me lo dijo en su momento uno de los coordinadores de la campaña de Henrique Capriles. Más acertadas resultaron mis fuentes chavistas, una de las cuales me vaticinó lo que hoy está sucediendo:

-Aunque Chávez está muy enfermo, creo que alcanza a ganar las elecciones, pero no va a poder gobernar, me dijo de manera confidencial, la única forma como le hablan a uno los chavistas.

-Y en ese caso, ¿qué podría pasar, le pregunté.

-Pues que hay que posicionar a Nicolás Maduro como sucesor y nombrarlo vicepresidente.

Y en efecto, eso fue lo que sucedió. Elías Jaua, que era un joven chavista nacido en el dogmatismo del Partido Comunista venezolano, fue desplazado para ubicar a Maduro como futuro sucesor a sabiendas de que el mal que tenía el comandante no lo iba a dejar gobernar. Maduro era el hombre perfecto: de extracción humilde, había sido rescatado por el chavismo y era un líder que se había ido cultivando en el poder; era no solo el hombre de confianza de Chávez, sino de los cubanos que son en el fondo los que mueven los hilos del poder dentro de la Venezuela chavista.

Lo que sí nadie previó, ni entre la oposición ni en el oficialismo, es que un chavista defenestrado por el mismo Chávez como Diosdado Cabello, con una reputación de corrupto que lo persigue a donde vaya, pudiera haberse reencauchado en estos dos años en la forma en que lo hizo. Chávez lo había sacado de su gabinete por corrupto a pesar de que era uno de sus hombres de confianza. Bajo el chavismo no solo se aumentaron considerablemente los subsidios a las clases populares, sino que se crearon nuevas élites económicas que se enriquecieron y engordaron sus bolsillos a expensas del presupuesto venezolano: a ellos, conocidos como los ‘boliburgueses’ se les dieron todas las empresas, los contratos, los bancos, repitiendo lo que ya había sucedido en la Venezuela prechavista. El auriga  de esos ‘boliburgueses’ era precisamente Diosdado Cabello quien además de tener unas relaciones muy estrechas con los militares llegó a ser el segundo hombre más poderoso en el chavismo, ya que por espacio de muchos años tuvo a su cargo varios ministerios de donde salió convertido en un hombre muy rico.

El escándalo de corrupción creció a tal magnitud que el propio Chávez quiso apartarse de ellos para que no lo afectara políticamente. Salió a cuestionar públicamente a los ‘boliburgueses’. Varios de ellos fueron a prisión y Diosdado cayó en desgracia: fue sacado del gabinete y de su círculo íntimo y durante un tiempo no se supo mucho de él, solo cuando Chávez, ya enfermo, emprendió su campaña y lo llamó a que formara parte de ella. Según mis fuentes, Chávez, necesitaba tener al chavismo unido para poder ganar y no podía hacerlo sin los ‘boliburgueses’ ni Diosdado. Hoy es nada más ni nada menos que el presidente de la Asamblea Nacional y ha vuelto a ser el poderoso cacique corrupto de antes. Si Chávez no llega a la ceremonia de juramentación y resulta elegido nuevamente como presidente de la Asamblea Nacional derrotando a la candidata de Maduro, será el hombre encargado de hacer la transición y llamar a elecciones.

Si yo fuera de la oposición en Venezuela, rogaría para que esta pelea por el poder que se ha desatado en el chavismo, que por lo demás nunca ha sido una fuerza homogénea sino anárquica, la gane Diosdado. Su afán por el dinero unido a su corruptela sería muy fácil de derrotar. Y si fuera Chavista rogaría para que Maduro ganara ese pulso. Si hay que escoger entre un político corrupto y un político dogmático, prefiero siempre el segundo.

La gran paradoja es que Chávez, que se ufanó siempre de que su revolución era independiente, terminó siendo incapaz de preparar su propia muerte. El comandante todopoderoso puede que muera en un hospital en La Habana, rodeado de médicos cubanos quienes son los que van a decidir qué día muere, si es que eso ya no ha ocurrido.

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Poder Popular


Por Luis Ugalde, 10/01/2013

En el siglo XIX, cuando marxistas y anarquistas eran todavía políticamente jóvenes e incontaminados por el poder, planteaban las cosas de la siguiente manera: Hay que destruir el poder burgués para que el proletariado pueda vivir. El Estado siempre es dictadura de una clase sobre otra, por lo cual debe desaparecer. Al llegar aquí se dividían: Marx y compañía creían que para demoler el Estado burgués era imprescindible crear el Estado obrero, es decir, la dictadura del proletariado que arrancaría de raíz la propiedad privada de los medios de producción y los estamentos sociales. Sin clases sociales el Estado se extinguiría. Los anarquistas rechazaban la creación de la dictadura del proletariado porque una vez concentrado el poder en una nueva dictadura de partido, ésta se perpetuaría; tenían razón.

Desde entonces ha corrido mucha agua bajo los puentes y mucha sangre bajo las dictaduras comunistas.

Uno de nuestros grandes problemas es que millones de trabajadores y sus familias tienen escaso poder político, económico, educativo y organizacional.

Por ello Venezuela sigue siendo un país pobre. El poder es como el colesterol: hay bueno y malo, es bueno el poder-capacidad y hay que incrementarlo, y malo el poder-dominación que oprime y hay que reducirlo. La aceptación de este hecho debiera ser la base primera de un acuerdo nacional, junto con el consenso para crear poder-capacidad donde más falta, es decir en las mayorías pobres. Probablemente, para ciertos sectores de la oposición "poder popular" sea mala palabra y brinquen con sobresalto de resistencias irreflexivas. Por el lado de los "revolucionarios", a pesar de los elocuentes fracasos históricos, algunos se contentan con un "poder popular" concentrado fuera de sí en un caudillo-ejército-partido con dictadura y poderdominación, para imponerse sobre el "poder burgués".

El poder tiene que ser (y así es en países exitosos y sociedades equilibradas) cada vez menos dominación de un sector social sobre otro y más la capacidad de logros, producto del reconocimiento mutuo de los diversos sectores sociales y de las alianzas para juntos formar el poder-capacidad del que carecemos. El incremento de esta habilidad ocurre cuando disminuye la lucha por la dominación y destrucción del otro, se reconocen mutuamente como imprescindibles y se producen acuerdos para generar más poder e instituciones para hacerlo. Hoy en Venezuela el poder-capacidad de responder a las necesidades fundamentales es escaso en el empresariado, en la población más pobre y en el Gobierno.

En la mitad más pobre de la población el "poder popular" es muy débil, por su precariedad educativa y política y su escasa capacidad de inversión, de emprendimiento y de profesionalidad. A pesar del petróleo, Venezuela en conjunto es bastante pobre en un cuadro comparativo mundial. La llamada burguesía venezolana, su condición empresarial, su capacidad de producir, invertir, abastecer y exportar, es débil internamente e insignificante mundialmente.

El acuerdo nacional primero ha de ser la alianza para crear e incrementar el poder popular con comunidades organizadas (no importa si se llaman comunas o asociaciones de vecinos), no domesticadas por recursos estatales improductivos. Abochorna ver a "revolucionarios", que parecían sinceros, cometer la torpeza de sustituir con dádivas oficiales, paralizar y prostituir la real y potencial productividad propia de estos sectores; es decir, debilitar el poder popular. La participación comunal-vecinal, la educativa, la obrera en la empresa son muy necesarias y estratégicas; pero si se entienden como fuerza para destruir el poder burgués, terminan desmoronando la fábrica, la hacienda, la escuela y la comuna, como necesarias unidades básicas de una república participativa y productiva. En el pasado hubo experiencias productivas parcialmente exitosas y las hay en el presente, pero se bloquean y paralizan por falta de visión productiva y de pactos con otros sectores sociales y capacidades profesionales que los complementan. La "revolución" se estanca en riqueza de palabras y pobreza de vida, si no genera verdadero poder popular, autónomo y creativo.

Todo rescate de la democracia social se bloquea si no hay en la actual oposición democrática un fuerte predominio de quienes tienen visión y voluntad para la creación del poder popular. Buen tema para el diálogo y el avance educativo-productivo.

Tomado de:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/13678-poder-popular

jueves, 10 de enero de 2013

VENEZUELA: UN CASO DE BICEFALIA POLÍTICA

Fernando Mires 9 de enero de 2013

El chavismo nunca ha sido democrático. Cierto es que participa en una estructura institucional, pero controlada cien por ciento, comenzando con los tres poderes clásicos; agregando los militares, policiales, comunicacionales y electorales. Cierto es que participa en el marco de un orden constitucional, pero hecho a su medida, sin trepidar en violarlo cuando lo considera necesario. Y pese a que el chavismo sólo obtiene apoyo en menos de la mitad de la población en condiciones de votar, actúa como si todos los venezolanos fueran chavistas de nacimiento.

Basta recordar que el mismo Chávez dejó estipulado en un discurso: “quien no es chavista no es venezolano”

La oposición -casi la mitad de la población votante- no cuenta para nada. No hay dialogo, no hay consultas, no hay respeto, sólo insultos, amenazas, incluso represión. Por supuesto hay elecciones, pero sometidas a los dispositivos de una maquinaria construida por Chávez, una en la cual se incluye la compra de votos, la formación de clientelas, y no por último, la prédica de miedo y odio. Así, cada candidato no chavista ha debido enfrentar no sólo a un contrincante oficialista sino, además, a toda la maquinaria del Estado. De ahí no puede extrañar que nuevamente, esta vez bajo el gobierno provisional o interino de Nicolás Maduro, el chavismo haya violado una vez más la Constitución prolongando el mandato presidencial sin presencia ni juramentación del presidente electo.

Quizás hay en el chavismo militantes con desviaciones democráticas. Pero sus dos alas principales -la cabellista y la madurista- sólo obedecen leyes cuando les conviene. Ambas fracciones tienen una relación instrumental con la democracia. Ambas suponen también que hay una razón superior que se encuentra antes, sobre y después de la Constitución. Esa razón superior es “la revolución”.

Desde el punto de vista militar-cabellista se trata de algo obvio. Los chavistas no deben seguir leyes, sólo órdenes. Las razones de la fracción madurista-castrista en cambio, son ideológicas.

De acuerdo a ese marxismo simplón importado desde La Habana, la democracia es para el madurismo una invención burguesa, hecha por y para la burguesía. Si hay que aceptarla, es por razones tácticas. Pero en el fondo se trata de una cuestión de formas. “Un simple formalismo” calificó Maduro a esa ceremonia que en los países democráticos es casi sacramental: la transmisión de mando jurada frente al libro constitucional.

Sería entonces pérdida de tiempo analizar los malabarismos leguleyos que otorgan forma pseudolegal a la prolongación del 10.01.2013. Tampoco tiene sentido, a estas alturas, detenerse en los enjundiosos análisis de los mejores juristas venezolanos, todos contrarios al burdo procedimiento oficialista. La razón es obvia: las decisiones del chavismo son ejecutadas según simples relaciones de poder y no de acuerdo a textos legales. Por lo demás todo el mundo lo sabe: poner a la Constitución venezolana al cuidado del Tribunal Superior de Justicia  es como exigir a un perro que cuide las salchichas.

Pues bien; las relaciones de poder a nivel local –dos triunfos electorales consecutivos- y a nivel internacional -apoyo de gobiernos ávidos de petróleo- son en el momento del juramento constitucional ampliamente favorables al chavismo. ¿Y la Constitución? Muy simple: “se la meten por el paltó” (Chávez dixit).

Sin embargo, visto el tema desde una perspectiva política más que jurídica, el acto de no-juramentación tiene una importancia trascendental para el futuro de Venezuela pues a partir de ese día el estado chavista cambia su carácter político.

El estado chavista no estará representado –es el hecho decisivo- por un gobierno unipersonal, sino por un gobierno objetivamente bicéfalo. Eso significa a su vez que, aunque Maduro aparezca ejerciendo las funciones de presidente interino o provisional hasta que Chávez regrese, muera o resucite (en Venezuela todo es posible) el estado venezolano ya tiene dos mandatarios de facto: Cabello, como jefe del aparato militar y Maduro, como jefe del aparato político. Dos cabezas diferentes, pero miembros del mismo cuerpo: el Estado chavista.

La renuncia explícita e inconstitucional de Cabello a asumir la presidencia provisional que de acuerdo a la Constitución le correspondía ejercer, sólo puede ser entendida en el marco de esa nueva repartición del poder.

Fue la diferencia entre esas dos cabezas la que hizo suponer a diversos analistas que en el chavismo tendría lugar una guerra fratricida. Hecho preocupante pues cada vez hay más venezolanos, chavistas y antichavistas, que dan por verdadera cualquier cosa que se les ocurre, signo del clima de paranoia colectiva creada por el chavismo en 14 años. Pero con ello confundieron dos conceptos: el de diferencia y el de antagonismo. Cabello y Maduro son, efectivamente, diferentes, pero no son antagónicos. No pueden serlo, no sólo porque son dos cabezas de un mismo cuerpo, sino porque cada cabeza tiene, además, lo que no tiene la otra.

Mientras Cabello tiene la legitimación de la fuerza, Maduro –gracias al testamento de Chávez- tiene la fuerza de la legitimación. Puede incluso que ambas cabezas se odien, pero ninguna puede vivir sin la otra.

Desde el punto de vista politológico el fenómeno no deja de ser fascinante. Por primera vez en la historia latinoamericana ha surgido un gobierno auténticamente bicéfalo.

Ha habido casos de división de trabajo entre personajes gubernamentales, pero eso no lleva de por sí a la bicefalia política. La división más clásica fue la que se dio entre Perón y Eva. Mientras Eva se hacía cargo de la parte plebeya, Perón actuaba en la parte ejecutiva y administrativa. Sin embargo Perón podía prescindir de Eva, aunque Eva, de Perón, no. Lo mismo ocurrió cuando Cristina era Kirchner y no Fernández. Ambos, Cristina y Néstor eran partes de la misma unidad, se entendían y complementaban, quizás mejor que Eva y Perón. Pero ambos eran parte de un mismo poder. Algo parecido ocurre en la Bolivia de hoy. Mientras el vice García Linera se hace cargo del aparato ideológico, Evo Morales representa el poder presidencial. Más, también se trata de una relación de simple cooperación. El líder indiscutido es Evo. No ocurre lo mismo en Venezuela donde –de modo radicalmente anti-constitucional- ha cristalizado una relación de doble poder al interior del propio estado.

Quizás el caso más similar al venezolano fue la repartición del poder que tuvo lugar en Cuba hasta el día en que Fidel enfermó. Fidel, como se sabe, era el representante político, mientras Raúl el encargado de los aparatos represivos. Es por eso que cuando Fidel se encontró físicamente inhabilitado, la sucesión ocurrió como resultado de un proceso casi natural. ¿Será esa la razón por la cual, después que subscribieron el “Pacto de la Habana” Cabello y Maduro han comenzado a llamarse “hermanos” entre sí? Más, el ejemplo cojea. Por una parte, Cabello no es (por ahora) Raúl, y Maduro nunca será Fidel. Por otra parte, ni biológica y mucho menos, políticamente, son hermanos. Todo lo contrario: son rivales asociados.

Lo concreto es que en La Habana tuvieron lugar dos operaciones quirúrgicas de importancia trascendental para los destinos de Venezuela. La primera ocurrió en el cuerpo enfermo del presidente Chávez. La segunda, mucho más complicada, consistió en convertir un gobierno acéfalo en uno bicéfalo. El resultado de la bicefalia fue el siguiente: El gobierno para Maduro, las armas para Cabello. Por cierto, una monstruosidad. Pero eso es lo que menos importa a los jerarcas cubanos. Lo importante es que la bicefalia funcione.

Sea porque el pacto de La Habana se realizó para detener las ambiciones de Cabello; sea para suturar las divisiones internas del chavismo; sea para posibilitar que Chávez siga gobernando de modo religioso o simbólico; sea para dar más tiempo a Maduro para promocionar su herencia electoral, lo cierto es que el Pacto de La Habana ha dañado más a Nicolás Maduro que a Diosdado Cabello.

Desde el punto de vista jurídico, Maduro se ha convertido en un sucesor inconstitucional, lo que para el chavismo, reiteramos, no es un gran problema. Pero sí lo es desde el punto de vista político. Pues el pacto de sucesión no sólo tuvo lugar en un país extranjero, sino, además, bajo los auspicios de la única dictadura de América Latina.

De este modo, cuando Maduro sea candidato (suponiendo que alguna vez lo será), arrastrará consigo el peso de tres estigmas. El de la Constitución violada, el de haber puesto en juego el principio de la soberanía nacional, y el de ser representante de una bicefalia política. Porque para nadie será un misterio en Venezuela: quien vote por Maduro votará también por Cabello.

En cualquier caso las elecciones presidenciales venezolanas no han perdido su carácter mitológico. Si en las elecciones de 2012 el candidato de la oposición tuvo que asumir el mito de David luchando contra Goliath, en las próximas (sabe Dios cuando serán) el candidato de la oposición deberá asumir el mito de Hércules luchando contra la hidra de Lerna: el monstruo de dos cabezas.

TSJ y la juramentación presidencial


Por Carlos Romero M., 09/01/2013

La interpretación del Tribunal Supremo de Justicia sobre la Juramentación Presidencial del 10 de enero, publicada en la web del TSJ y anunciada en medios de comunicación el 9 de enero de 2013 destaca que el Presidente Chávez “no ha dejado de desempeñar sus funciones y como tal, seguirá en el ejercicio de las mismas hasta tanto proceda a juramentarse ante el Máximo Tribunal,….”.

El TSJ además en su interpretación nos recuerda que el único responsable del gobierno es el Presidente Chávez, a tal punto que admite que la falta temporal no procede porque el propio Presidente Chávez no ha “convocado expresamente al Vicepresidente Ejecutivo para que supla por imposibilidad o incapacidad de desempeñar sus funciones”.

Es lógico que no se deleguen funciones al Vicepresidente, si realmente el Presidente siguiera en funciones, pero entonces, ¿por qué fue el propio Vicepresidente, y no el Presidente directamente, quien presentó ante la Asamblea Nacional una carta mediante la cual informaba que el Presidente no podría asistir a la juramentación del 10 de enero?. ¿Qué significa “no ha dejado de desempeñar sus funciones?. Hay pruebas en leyes promulgadas, decretos, etc… que demuestren que el Presidente Chávez no ha dejado de desempeñar sus funciones.

Es increíble, por no decir insólito, que en la discusión de la Asamblea Nacional y en la interpretación del Tribunal Supremo de Justicia no se haga referencia a ningún informe médico que permita dar la certeza que este permiso se extiende por tal motivo por un tiempo razonablemente justo y humano.

La interpretación del TSJ valida un permiso indefinido, por lo tanto nadie sabe cuándo el Presidente se reincorporará a “continuar” desempeñando sus funciones, mientras ello no suceda, aquí en Venezuela no se podrá dictar Ley alguna, menos aún Decreto alguno, porque simplemente no está el responsable de promulgarlos y de suscribirlos, por lo tanto el TSJ ha detenido la actividad del gobierno nacional hasta un nuevo aviso.

El TSJ argumenta que para preservar la voluntad popular, es necesario entonces aplicar el principio de la continuidad de los Poderes Públicos, pues el gobierno no queda ipso facto inexistente.  Pero de qué sirve la continuidad de los Poderes Públicos, si el Presidente no ha podido delegar funciones, por lo tanto, en algún momento el juego se tranca y habran decisiones importantes que no podrán ser tomadas formal e institucionalmente.

Me pregunto, ¿por qué el TSJ no interpretó la norma constitucional aplicando por analogía que a los fines de garantizar la seguridad jurídica y como forma de garantizar cierto nivel de certidumbre, daría un plazo de 180 días como máximo para que el Presidente se reincorpore, mejore su salud y que transcurrido ese tiempo, de no poder reincorporarse el Presidente, mediante una Junta Médica decidir sobre la falta absoluta o temporal?.  

Esta interpretación del TSJ es que ata el destino del país al ciclo biológico de un hombre llamado Hugo Rafael Chávez Frías.

Carlos Romero M., es un colaborador de este Blog

¿Quién es el responsable del gobierno nacional?


Carlos Romero 10 de enero de 2013

El artículo 238 expresamente señala que el Vicepresidente es colaborador inmediato del Presidente y el 239 destaca sus atribuciones, entre ellas quiero destacar dos:

La primera atribución que quiero destacar es la contenida en el numeral 8 del artículo mencionado previamente, en la cual se lee como atribución del Vicepresidente: Suplir las faltas temporales del Presidente.   En este sentido, para suplir al Presidente, se requiere la calificación de una “falta temporal”.

La sentencia del Tribunal Supremo de Justicia del día 9 de enero de 2013, que interpreta el tema de la Juramentación del Presidente Electo el día 10 de enero, señala claramente en el capitulo que desarrolla las consideraciones para decidir que no hay falta temporal, pues el vicepresidente no ha sido convocado a suplir al Presidente.

Por lo tanto y según se entiende en la lectura al artículo 239, para que sea llamado el vicepresidente a suplir al Presidente, debe declararse la falta temporal, es el único requisito. Según el artículo 234, esa suplencia, sólo podría ser por un período de 90 días, prorrogable por otros 90 días adicionales.

Ese llamado a suplir al Presidente no lo hace la Asamblea Nacional porque necesariamente tenía que pasar por analizar el período presidencial previsto en la Constitución Nacional de 6 años y la naturaleza del vicepresidente cómo un órgano directo y colaborador, no electo, del Presidente.  Y sorprende que por analogía no lo haya aplicado el TSJ para garantizar seguridad jurídica al pueblo soberano.

El segundo aspecto a destacar, tiene que ver con el numeral 9 del artículo 239 de la Constitución que señala, sin espacio a duda, que el Presidente puede delegar en el Vicepresidente algunas atribuciones, lo que permitiría entonces actuar más allá de sus atribuciones expresamente señaladas en este articulo.

El TSJ en su interpretación del 9 de enero de 2013 expresamente reconoce que el Presidente “no ha dejado de desempeñar sus funciones”, por lo tanto se debe interpretar que no ha delegado funciones expresamente señaladas al Vicepresidente, y debidamente publicada en Gaceta Oficial.

Si asumimos que no ha dejado de desempeñar sus funciones ¿Por qué no se juramenta?, ¿por qué no pidió una prórroga directamente?, ¿Por qué no se juramenta y ratifica a su gabinete?.    

El TSJ se contradice claramente al afirmar que el Presidente no ha dejado de desempeñar sus funciones, pero subrogándose la atribución del Presidente de ratificar al Vicepresidente y a los ministros que cumplen funciones para un período presidencial que constitucionalmente finaliza el 10 de enero de 2013.

Lo más grave de esa extensión de las funciones del vicepresidente y los ministros que hace el TSJ, subrogándose la atribución del funcionario electo popularmente, es que la extensión se hace con carácter “indefinido”.

Mientras tanto, y otra contradicción del TSJ, es que entorpece con su interpretación el funcionamiento del Estado y condiciona el mismo a la salud del Presidente, pues mientras dure esta ausencia, no se podrá dictar validamente leyes, por lo tanto la Asamblea Nacional no podrá cumplir sus funciones, pues para ello se requiere la opinión y la promulgación del Presidente.

Pero además, no se podrá convocar a ningún Consejo de Ministros, pues para ello el Vicepresidente sólo podrá presidirlo, ante la ausencia del Presidente, cuando sea formalmente autorizado a ello, y  las decisiones de estos Consejos sólo tendrán validez cuando sean ratificadas por el propio Presidente.

Transitamos caminos peligrosos en nuestro “aparente” orden constitucional.