Las Elecciones Municipales han sido convocadas para el 14 de Julio de 2013

Mostrando las entradas con la etiqueta Participación. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Participación. Mostrar todas las entradas

sábado, 26 de enero de 2013

Vecinos colocaron reflectores en postes dañados de Corpoelec



Por Angelica Lugo, 24/01/2013

Los vecinos de Prados del Este han utilizado los postes de electricidad para instalar reflectores, con la intención de afrontar una de las principales carencias de la comunidad: la falta de alumbrado público. Eso ocurre, por ejemplo, en la avenida El Parque, donde los residentes asumieron el gasto en luminarias y bombillos especiales, para evitar la oscuridad cuando cae la noche.

La presidente de la Asociación de Vecinos de Prados del Este y miembro del consejo comunal de la urbanización, Kiomara Escovino, afirmó que como no recibieron respuesta de Corpoelec, los vecinos tomaron la iniciativa de comprar faros especiales para no cederle espacio a la delincuencia, que durante un tiempo azotó la zona con robos y secuestros.

En varias oportunidades hemos solicitado a Corpoelec que venga a solucionarnos el problema con el alumbrado público, pero nunca nos atienden. A veces vienen, arreglan 7 postes y después se dañan 10 en otro sector. En las noches tenemos las calles verdaderamente a oscuras. En diciembre toda la avenida El Parque estuvo sin luz 2 semanas. Ni como consejo comunal nos toman en cuenta porque no vivimos en un sector popular”, se quejó.

Julio La Rotta es deportista. Su cronograma para ejercitarse no está sujeto al tiempo que tenga disponible sino a la luz del día, pues es consciente de las fallas en el alumbrado público de la zona: “Por lo general, hago ejercicios en las mañanas, temprano, y cuando tengo que hacerlo en la noche, sólo los practico en la entrada del parque Codazzi porque ahí tampoco han invertido en iluminación y uno no sabe quién puede salir detrás de un árbol para robar”.

Otras zonas. En Alto Prado la situación es similar. La mayoría de las personas que se dirigen a sus casas después del trabajo tienen que subir la cuesta con la escasa iluminación de los postes que aún funcionan. Sarita Galvez, que vive en la avenida principal de esa urbanización, aseguró que a finales de 2012 en la urbanización tuvieron problemas con el servicio de alumbrado público.
“Corpoelec nunca viene a revisar el estado de los postes. Entonces, nos preguntamos quién va a solucionarnos los inconvenientes con la iluminación de las calles. En la alcaldía nos explicaron que el alumbrado público no es su responsabilidad”, subrayó.

Árboles sin mantenimiento
Las fallas en el alumbrado público no son las únicas carencias en la comunidad de Prados del Este, pues la falta de mantenimiento de algunos árboles ha desencadenado otros problemas como, por ejemplo, la rotura de varias aceras.
“Hay árboles que tienen más de 100 años, que deben ser podados. Hemos pedido ayuda a la Alcaldía de Baruta, pero no tienen las herramientas para hacer el trabajo. El Ministerio de Ambiente debería asumir esa responsabilidad porque algunos residentes se han visto afectados con la caída de ramas”, señaló la presidente de la asociación de vecinos, Kiomara Escovino.

Publicado en:

jueves, 24 de enero de 2013

"La participación vecinal es vital para el futuro de la zona"


La apatía ha impedido elegir nuevas autoridades en la comunidad


Por Kisaí Mendoza, 22/01/2013

La poca participación es una de las principales preocupaciones de Mirtha Guédez, quien desde cuatro hace años se desempeña como presidenta de la Asociación de Vecinos de la Urbanización El Llanito, en el municipio Sucre.

Asegura que la situación ha impedido la celebración de nuevas elecciones de la instancia vecinal y la conformación de un concejo comunal.

-¿La comunidad participa en las actividades comunitarias?

-Se ha convocado en tres oportunidades a la comunidad para conformar la comisión electoral para elegir a los nuevos miembros de la asociación de vecinos y hasta el momento no se ha podido por falta de quórum.

Igual ha pasado con el llamado a conformación del consejo comunal, es lamentable ver la apatía de los vecinos.

- ¿Ante esa situación, cuál es el llamado que realiza a la comunidad?

-Un llamado a la participación, a atender el llamado de los representantes vecinales porque de eso dependerá la mejoría de la urbanización. El deterioro de la calidad de vida nos afecta a todos, hay que recordar que tenemos derechos pero también deberes ciudadanos y es la única forma de avanzar.

-¿De qué se encarga la asociación?

-Velamos por el mantenimiento de la urbanización en conjunto con la alcaldía.

Tomado de: 

domingo, 20 de enero de 2013

Este año tenemos el reto de aumentar la participación



“Rafael Guerra, líder vecinal, opina que se impone hacer cumplir las normas”

Por Oswer Días Mireles, 16/01/2013

Para Rafael Guerra, presidente de la Asociación de Vecinos de Los Palos Grandes, no ha sido fácil que los residentes de esta urbanización participen más en las luchas para mejorar la calidad de vida.

-¿Cuáles son los planes que tienen para este año?

-Es necesario que los residentes de esta urbanización participen más en la lucha vecinal, porque no es posible que cada dos años tenemos que cambiar de directiva de la asociación y ya nosotros tenemos desde el 2006 y cada vez que decimos que vamos a elecciones nadie quiere participar. Ese es nuestro reto: que la gente se incorpore más.

-¿Cómo se comunican los vecinos?

-Nosotros tenemos una página web de la Asociación de Vecinos de Los Palos Grandes, donde se interactúa y se mantiene informados a los residentes de todos los eventos que se realizan en la urbanización. Esta sí es una buena forma de comunicarse con los vecinos, pero necesitamos mayor presencia en las asambleas, hasta la misma directiva a veces falta.

-¿Qué proyectos tienen para la plaza de Los Palos Grandes?

-Vamos a reforzar vigilancia y hacer cumplir las normas de convivencia. A veces se consiguen botellas de licor en algunos espacios y eso no está permitido. El comité de usuarios que se formó nunca funcionó como tal. MCV


domingo, 13 de enero de 2013

El debate nacional y la necesidad de un debate descentralizado


Por Carlos Romero M., 12/01/2013

En 1890 Luis López Méndez escribió: “En la federación venezolana las cuestiones nacionales absorben toda la atención pública, mientras que los Estados vegetan en una vida oscura, sin iniciativa, juguetes de sus propias disensiones o instrumentos dóciles del poder general, que es quien los alimenta política y económicamente.”[1]

Han pasado más de 100 años y hoy los estados siguen siendo instrumentos dóciles del poder general, pues siguen alimentándose política y económicamente del poder central.  Por mucho que queramos destacar los logros de la descentralización que experimentó Venezuela luego de 1988, esos 11 años hasta 1999 fueron cortos para que el ciudadano experimentara el valor de la descentralización, para mejorar ese proceso político de acercar las decisiones a los ciudadanos y para profundizar un diseño de Estado mucho más Federal.

Luis López Méndez en ocasión de comentar la propuesta de José Gil Fortul de una Constitución radicalmente federalista, advertía que aún faltaba mucho tiempo para llegar a su planteamiento definitivo[2]; hago esta cita, porque sin duda, la tarea por definir nuestro federalismo sigue pendiente. Los hechos recientes demuestran que no comprendemos el diseño de la descentralización y menos del federalismo.

Las elecciones municipales anunciadas, más no convocadas oficialmente, para el mes de mayo 2013, permiten que el país abra el necesario debate sobre el rol del Municipio como actor esencial en el proceso de descentralización y en el diseño Federal que la Constitución plantea.  La decisión del Tribunal Supremo de Justicia del 9 de enero de 2013 no debe absorber toda la atención pública, es urgente que se abra un debate plural desde lo local sobre el rol del municipio en la descentralización y en el diseño Federal que propone la Constitución.

La defensa de la Constitución pasa por presentar una propuesta que ante la organización comunal destaque al Municipio como la instancia política más inmediata al ciudadano, y desde donde el Buen Gobierno pueda aliarse a la participación ciudadana real y efectiva, libre y democrática, para construir ciudadanía y con ella alimentar el espíritu de la Democracia, en un diseño descentralizado, que profundice nuestros rasgos federales.

Está claro que el futuro político inmediato del país está atado al ciclo biológico del Presidente, pero ello no debe justificar la omisión de un debate político que debe ser cívico, descentralizado, público e incluyente, hoy más que nunca el país reclama que desde la base de la organización social los ciudadanos se activen en defensa de la Constitución, de la Democracia y de la República, a tal fin la elección Municipal puede ser la puerta de entrada y el contenido para recorrer el camino de ese debate cívico.

El debate debe ser descentralizado porque ya el oficialismo ha abierto procesos políticos locales y regionales que no pueden atenderse desde Caracas, es decir desde la jerarquía política centralizada, por ejemplo los Consejos Legislativos Regionales de los estados Aragua[3], Táchira[4] y Carabobo[5], ya han anunciado expresamente la voluntad política de realizar transformaciones legales para adecuar las leyes estadales a la nueva realidad política, incluso en Aragua se retoma la tarea de reformar la Constitución Estadal, ya previamente el Táchira y Carabobo han adecuado su Constitución local al marco constitucional de 1999, más no lo han hecho con respecto al diseño Comunal.  Recordemos que una ley estadal puede modificar la división política territorial de los Municipios, por lo tanto desde el parlamento regional podrían formalizar las Comunas como división política de los Municipios.

En este sentido, por ejemplo, el Gobernador del estado Anzoátegui, ha anunciado que entre las acciones de sus primeros 100 días está la creación de 1 comuna en cada municipio del estado, incluso ha pensado en unir la jurisdicción del municipio Sotillo con la que corresponde al municipio Bolívar.[6]  Precisamente, desde el municipio Sotillo del estado Anzoátegui, el presidente del Concejo Municipal anuncia que impulsará los parlamentos comunales.[7]

Estas noticias advierten que el Estado Comunal también tendrá como fuente para su conformación las instituciones regionales y locales, que precisamente exigen de un debate descentralizado, por la diversidad que implica la pluralidad de estados y municipios. 

Un debate nacional debe permitir consensos marcos sobre la descentralización y sobre nuestro diseño federal, y las elecciones municipales, debe facilitar el debate político descentralizado e incluyente sobre el rol del municipio en el diseño del estado Federal y Descentralizado que propone la Constitución, con propuestas que sean una real alternativa frente al producto clientelar llamado “comunas”.



[1] LOPEZ MENDEZ, Luis. Obras Completas. Política y Literatura.  Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses. 104. Caracas 1992. P. 109

[2] Idem. P.111

[3] EL ARAGUEÑO. Adecuaremos la Constitución de Aragua a los nuevos tiempos.  27/12/2012.  Recuperado el 3 de enero de 2013 en línea: http://www.elaragueno.com.ve/region/articulo/24429/adecuaremos-la-constitucion-de-aragua-a-los-nuevos-tiempos

[5] EL UNIVERSAL. Legislativo en Valencia propone cambiar la Constitución Regional. 07/01/2013. En línea:http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/130107/legislativo-en-valencia-propone-cambiar-la-constitucion-regional

[6] Nueva Prensa. Preven conformar 25 comunas en Anzoategui. 10-1-2013. En línea:http://www.nuevaprensa.web.ve/npo/noticias/14733-preven-conformar-25-comunas-en-anzoategui-para-abril

[7]Mundo Oriental. Concejales impulsaran parlamento Comunal en Sotillo. 11 de enero 2013. En línea:http://www.mundo-oriental.com.ve/Det.aspx?Id=11469

Carlos Romero M., es un colaborador de este Blog

Publicado en:

jueves, 13 de diciembre de 2012

¿Mi voz cuenta?


Carlos Romero Mendoza.13 de diciembre de 2012

“Mi voz cuenta” es el mensaje de la campaña que la ONU dedicó en conmemoración del 10 de diciembre del 2012 Día Internacional de los Derechos Humanos, en este sentido, la reflexión quiso orientarse hacia el derecho de todas las personas, sin discriminación, a hacer oír su voz en la vida pública y a ser incluidos en los procesos de decisiones políticas[1].

En Venezuela ¿nuestra voz cuenta?.  Si miramos hacia el pasado reciente, enumeramos las oportunidades que hemos tenido de participar electoralmente y comparamos con las oportunidades para opinar y debatir sobre los asuntos públicos, la conclusión a la que podemos llegar es que el voto es el mecanismo que más ha contado.  Creo no equivocarme al señalar que fue en el año 2007 cuando se propuso la reforma constitucional, la única oportunidad en la cual nuestra voz contó efectivamente, destacándose además como la primera experiencia de Unidad real que tuvo la oposición democrática en Venezuela.

Si algo debemos aprender de estos años es reconocer que solo la participación electoral a través del voto no es suficiente para fortalecer la democracia.  Si ello fuera así, la inversión en tiempo, en capital humano y en recursos financieros para la capacitación técnica en el proceso electoral se traducirían en la actualidad en una sociedad con una profunda conciencia ciudadana.   La Democracia en el mundo exige en la actualidad mecanismos adicionales para hacer sentir la voz de sus soberanos.

La Convención Iberoamericana de Participación Ciudadana en la Gestión Pública, señala que la participación ciudadana es un derecho activo exigible a los poderes públicos, en el sentido que éstos garanticen su ejercicio, pero advierte que el mismo es una responsabilidad cívica que resulta de la condición natural de cada ciudadano de ser miembro de una comunidad.  Entonces en base a ello ¿hasta qué punto los que hoy se sienten oídos, tienen el derecho de exigir al poder público o al poder popular que se garantice el ejercicio del derecho a participar efectivamente en los asuntos públicos, de manera distinta a la participación electoral?. 
  
La participación ciudadana en la gestión pública no se limita a tomar decisiones en colectivo sobre asuntos comunitarios y entre los propios vecinos; la participación exige informarse, buscar explicaciones de los funcionarios públicos, promover e impulsar decisiones públicas que prioricen el interés general de la sociedad, es usar mecanismos institucionales para que el esfuerzo resulte efectivo y además legal, todo ello interactuando con los actores que asumen mediante el voto popular la representación política. Una participación efectiva exige de autoridades que sean receptoras y receptivas ante las inquietudes y solicitudes.

La inexistencia de las Comunas y de las distintas instancias que integran el Poder Popular, la debilidad institucional de los Municipios, hace que ni del lado socialista, ni del lado constitucional hayan instituciones políticas sólidas cercanas o inmediatas al ciudadano que garanticen el derecho efectivo a participar y ser oído en los procesos de decisiones.

Tenemos una responsabilidad cívica como ciudadanos de participar para ser oídos en aquellos casos que impactan directamente nuestros derechos constitucionales.   La voz del ciudadano no contó cuando en el 2010 se nos arrebató la oportunidad de ejercer nuestro derecho a elegir a los concejales en cada municipio, además de eliminar de nuestra lista de oportunidades para ejercer el voto, la elección de las Juntas Parroquiales.   En el 2010 no sólo se impusieron cambios obviando nuestra voz legítima del 2 de diciembre del 2007, sino que además se nos cercenó nuestro derecho a participar efectivamente desde el poder político más inmediato al ciudadano.

El anuncio de una eventual elección presidencial en el año 2013, pone de relieve dos decisiones políticas que son importantes y que no debemos perder de vista, una es la elección de un grupo de nuevos magistrados ante el Tribunal Supremo de Justicia, cuyo período vence el 27 de diciembre del 2012[2] y la otra decisión, es la elección de 3 de los 5 rectores del Consejo Nacional Electoral[3], cuyo período vence en abril 2013.  En este sentido, recordemos que aún no tenemos Contralor General de la República.   

Para la elección del grupo de magistrados, como para la elección del grupo de rectores En ambos casos que he señalado, la Constitución garantiza que en el proceso para esa elección, se escuche la voz del ciudadano. Estos dos actores políticos son esenciales, para garantizar la constitucionalidad y la transparencia en un proceso tan inédito y crítico como es la sucesión presidencial en un régimen absolutamente presidencialista.

¿Queremos ser oídos en la elección de TSJ y CNE?, si la respuesta es afirmativa, hay un canal inmediato: nuestro representante electo ante la Asamblea Nacional. ¿Cómo?, exigiéndole nuestro derecho a ser informados, recordando que la tecnología facilita este proceso de información;  ejerciendo nuestro derecho a recibir una rendición de cuentas sobre su gestión como parlamentario en estos temas;  creando un vínculo o una vía que facilite un acompañamiento con asambleas locales, propuestas, acciones pacíficas que permitan una forma de hacer presión social, en fin, si hay voluntad política de quien ejerce la representación de un circuito electoral, y disposición a participar de unos electores, se logra la ecuación ideal para un participación efectiva.

¿Nuestra voz cuenta?, depende del uso responsable que hagamos con el derecho a participar directamente o bien a través de nuestros representantes electos popularmente.  



[1]RTVE.ES.  ONU dedica el día derechos humanos al derecho a la participación política.  10 de diciembre 2012. Online el 11 de diciembre 2012 en: http://www.rtve.es/noticias/20121210/onu-dedica-dia-derechos-humanos-derecho-participacion-politica/584541.shtml
[2] EL UNIVERSAL.  Suplentes sustituirán a magistrados cuyos períodos vencen. 01 de diciembre 2012.  En línea 13 de diciembre de 2012 en: http://guiaturistica.eluniversal.com/nacional-y-politica/121201/suplentes-sustituiran-a-magistrados-cuyos-periodos-vencen

martes, 20 de noviembre de 2012

Civismo y compromiso social


Escrito por Alfonso Echávarri Gorricho           Sábado, 17 de Noviembre de 2012

Cuando oímos hablar de civismo, tal vez a muchos de nosotros el término nos suena a algo parecido a no tirar papeles en la calle y a respetar jardines. Esto es así porque coincide de alguna manera con una de las definiciones que la Real Academia de la Lengua nos aporta: “comportamiento respetuoso del ciudadano con las normas de convivencia pública”.

Pero ser una persona cívica es mucho más que esto, es más que alguien que cumple una serie de normas de ciudadanía. Porque las normas pueden ir cambiando y lo que ayer caracterizaba a un ciudadano como cívico, hoy puede que no lo sea. El civismo que esta sociedad nos vende va excesivamente de la mano del opinar de la mayoría. Estaremos de acuerdo que no es muy cívico pisotear y destrozar los jardines de la ciudad, utilizar cualquier rincón de la calle para hacer las necesidades, impedir el necesario descanso de personas mayores y de niños durante la noche.

Cualquier persona estaría dispuesta a llamar la atención o a denunciar por falta de civismo, que no puede depender exclusivamente de normas y mayorías, sino de estructuras con más base, apoyadas en la moral y en la ética. Si algo no es cívico hoy, no tiene sentido alguno que lo sea mañana.

La pregunta que se nos presenta es si este espíritu cívico, esta lealtad al equipo que formamos todas las personas que compartimos un espacio común, realmente puede convertirse en una fortaleza, que junto a otras posibilite a la persona trabajar en su propio bienestar y en el bienestar de los que le rodean. 

En definitiva, si una actitud cívica también es un elemento que proporciona felicidad. Al fin y al cabo estamos hablando de sentirnos parte de algo, de no estar fuera.  Pero la justicia, en sentido amplio y como elemento de bienestar humano, tiene que tener una visión universal y no mayoritaria. Justicia como tarea y ocasión de entendimiento, más cercana a la conciencia moral que al código. Justicia para todos, no solo para la mayoría. Para todas aquellas personas que pueden hablar, como para otras tantas que no lo pueden hacer. Entiendo la justicia como una fortaleza cívica que garantiza las oportunidades en las personas, empezando por el derecho a la vida. Una justicia con los otros, no en oposición a los otros o sobre los otros. ¿Utopía?

Si en este momento está pensando en un sistema político, en una sociedad concreta, en un marco jurídico estructurado, puede que sí. Pero no hablamos de esto, sino de una postura, de una decidida actitud personal que permita que las personas que tenemos alrededor, pareja, hijos, familiares, amigos, vecinos y compañeros de trabajo, tengan la posibilidad de desarrollarse plenamente como personas y sean tratadas con la dignidad que merecen. Con justicia. Y esto ya no depende de un concepto tan difuso como es “la sociedad” sino que depende de cada uno de nosotros. Es entonces cuando la justicia se convierte en verdadera fortaleza que trabaja, junto a otras fortalezas, en proporcionar salud y bienestar a la vida en comunidad.

Todos conocemos líderes. Personas con un atractivo especial que movilizan masas y posibilitan cambios. Grandes personajes de la historia pasada y presente. No me refiero a ídolos coronados por las modas que se desploman calamitosamente cuando llega el otoño. Lo cierto es que también hay multitud de líderes que no conocemos y que probablemente no vamos a conocer jamás. Pero que están y pasarán por esta vida sin meter ruido. Todos estamos llamados a ser líderes. James C. Hunter, en su libro La Paradoja, nos ofrece un estupendo concepto de liderazgo: “arte de influir sobre la gente para que trabaje con entusiasmo en la consecución de objetivos en pro del bien común”. Un líder multiplicador, que cuenta con todos y que sabe valorar el esfuerzo y las capacidades del otro. Un líder que hace líderes.

Y aunque sea una extraña habilidad humana la de buscar y siempre encontrar buenos y razonables argumentos para que sean los demás los que den un paso al frente ante determinadas situaciones, nuestra sociedad y nuestra familia nos pregunta, y tal vez ahora más que nunca, si estamos dispuestos a levantar la mano y la mirada y convertirnos en auténticos lideres de nuestro entorno.